Ramiro I
Fecha Monday, 30 July a las 22:06:36
Tema Pasajes de la Historia


Transcurrían los días y las reservas físicas y mentales se iban agotando debido a la ingesta continua de vino y licores norteños. En las Bardulias era un gran acontecimiento que el primogénito del reino Astur celebrara su boda al son de las cuerdas medievales y las flautas. Caballeros y populacho disfrutaba de tan magno acontecimiento, los trovadores recitaban gestas de personajes que se convertían en héroes en la imaginación de la gente, las prostitutas hacían su particular agosto dando placer al personal, el mercado generaba grandes ingresos, las representaciones teatrales se convertían en auténticos delirios y orgías guerreras triunfalistas contra los moros y en general todo nadaba en abundancia bajo el manto pagador del futuro rey Ramiro.

Recibió tres noticias en su estancia, cuando supo que su padre Alfonso II “El Casto” hubo muerto, las lagrimas le inundaron el rostro, cuando supo que era nombrado nuevo rey la alegría le desbordó, cuando supo que el conde Nepociano se había autoproclamado rey con el apoyo de buena parte de la nobleza ovetense la ira le desquebrajó.
Arrodillado ante un monje maloliente y su cruz de madera juró recuperar su reino, pero sin monedas y con el apoyo de pocos caballeros lo único que pudo hacer fue marcharse a Lugo en busca de aliados gallegos.
Ramiro consiguió despues de muchos esfuerzos y no pocas corruptelas el apoyo de varios nobles y sus ejercitos y con estos se dirigió en busca de Nepociano.

En las orillas del rio Narcea, Ramiro miraba a Nepociano al frente, el momento de la venganza había llegado, el día anterior las percusiones sonaron graves y trágicas, los relatos se oyeron con pasión, las oraciones acabaron en lágrimas y los licores dejaron su impronta de alegría, depresión y agresividad…

Y el conde dió media vuelta y huyo, ya que fue abandonado por sus hombres. Los condes Escipión y Sommán fueron los encargados de capturarlo y entregarlo a Ramiro que muy compasivamente le aplicó la pena de cegera con reclusión de por vida en un monasterio. Esta gran batalla despues de los festejos por la victoria y con Ramiro convertido en rey fue bautizada como la batalla de Cornellana.

Y con los aires de Oviedo impregnados de vapores etílicos, las calles galardonadas con tiras festivas, las campanas de las abadias replicando; la costumbre goda de cortarle la cabeza al rey hizo que dos condes de confianza de nombre Alvito y Piniolo intentaran llevar a cabo tal proposito, que afortunadamente para Ramiro fracasó.

Ramiro una vez controlados a los incisivos condes se dedicó a la administracion de su reino, dandole gran importancia a la persecución de ladrones, salteadores, magos y adivinos ( estos últimos estaban considerados personas demoniacas aliados de los moros), y tal crueldad demostró que le llamaron "la vara de la justicia".

Fue una temporada próspera para el reino astur, la alegría asomaba a los ventanucos de las cabañas, los maitines se escuchaban como música de paraiso, los tabernuchos se llenaban hasta altas horas de la noche, era raro el dia que no habia la ejecución de un mago o un salteador..... pero tanta felicidad estaba a punto de terminar.

En el horizonte de las aguas cantabras los piratas normandos acechaban a su presa, setentas naves normandas se preparaban para saquear Gijón...

Witingur y sus vikingos al observar la miseria de Gijón y sus altas murallas decidieron bordear la costa en busca de mejor botín y fueron a parar a Brigantium (La Coruña) saqueandola hasta que las huestes del rey Ramiro consiguieron expulsarles. Con los vikingos rumbo a Sevilla y las fronteras minimamente aseguradas emprendió dos incursiones por el Bierzo y León, ciudad que llegó a repoblar pero las aceifas moras del año 846 dieron al traste con las conquistas.
"...ten valor, pues yo he de venir en tu ayuda y mañana, con el poder de Dios, vencerás a toda esta muchedumbre de enemigos, por quienes te ves cercado...", en sueños escucho estas palabras de Santiago Apóstol Ramiro I antes de enfrentarse y derrotar a los musulmanes en sueños tambien, en la legendaria batalla de Clavijo, una batalla que solo existió en la mente propagandista de los cronistas del siglo XII en su afan por elevar la moral de la plebe castellana.

Cuando Ramiro I se negó a entregar el tributo musulman de 100 doncellas, los arabes como castigo decidieron saquear Alava y aquí sí los cristianos consiguieron defender honrosamente la ciudad.

Casado con Paterna y despues con Urraca estableció un línea dinastica en la sucesión y fue el primer rey astur que construyó un conjunto palaciego (Monte Naranco).

Con su hijo Ordoño como sucesor y soñando con Santiago Apóstol, una fria mañana de invierno del año 850 en su palacio de recreo construido sobre una terma romana y con el monte Naranco soplando sus aires a su frente Ramiro I dejó de existir.





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