Ocupas el baño en el cine?
Fecha Friday, 05 May a las 08:02:50
Tema Terror y Microrelatos


"A duras penas logró abrir la puerta y alcanzó a llegar al baño; al sentarse pudo sentir una paz indescriptible que toda persona ha sentido en una situación similar.
Ya al disponerse a salir de la cabina, empezó a escuchar gemidos de dolor; al comienzo pensó que era alguien más que estaba pasando por su misma situación... Solo que había un detalle.... Al abrir esa puerta notó que estaba solo y que no había nadie allí..."

Pedro es un verdadero amante del cine. No hay un solo día jueves de cada semana que no deja de ver tanto estrenos, como películas ya pasadas de temporada; casi incluso películas tan antiguas como de aquellos años de nuestras abuelitas; el ama el cine y nos asegura que el cine lo ama a el. Catalogado por nosotros como el chico más tímido de la U.

Así es; el no deja de ir a aquel viejo cine. Uno de los primeros que hubo en la ciudad y que no obstante, todavía sigue funcionando.

El jueves 15 de Mayo del año pasado, llovía a cántaros, le dijimos que lo mejor sería ir a casa a tomar algo, pero no nos escuchó. Se marchó corriendo y se despidió diciendo... "Aún alcanzo la última función..."

Pedro llegó al famoso viejo cine, el anciano boletero, que a su vez es acomodador y a su vez proyector de las películas, le dió una cálida bienvenida. Este al ver que Pedro era el único cliente de la noche, cerró la boletería y las puertas, lo hizo pasar y le dió una bebida por cortesía de la casa. Ya a punto de entrar, Pedro sintió un fuerte dolor de estómago; le preguntó al anciano por el baño... Este lo quedó mirando asombrado, tal vez un poco horrorizado; luego con voz temblorosa le dijo... "Oh... De veras quieres entrar ahí?" Dime... Alguna vez has ocupado el baño de este cine?"

Pedro se alteró bastante y le respondió... "No tengo tiempo para estupideces hombre, solo dígame dónde está? ". El anciano señaló una escalera que llevaba a un subterráneo; se notaba que habían luces pero eran muy débiles, a tal extremo que parecían a punto de quemarse...
Pedro bajó corriendo; no alcanzó a escuchar lo último que le dijo el anciano...

A duras penas logró abrir la puerta, como todo sujeto tímido, se fijó que no hubiera nadie que lo importunara en su acción; al entrar a una cabina y sentarse pudo sentir una paz indescriptible que toda persona ha sentido en una situación similar. Al lado de su cabina, habían dos más. El olor era espantoso, el pensaba para sí mismo... "Tuve suerte de elegir la adecuada..."

Ya al disponerse a salir de la cabina, empezó a escuchar gemidos de dolor; al comienzo pensó que era alguien más que estaba pasando por su misma situación... Solo que había un detalle.... Al abrir esa puerta notó que estaba solo y que no había nadie más allí....

Las gemidos iban siendo más fuertes a medida que las luces más débiles se hacían; Pedro empezó a mirar por un pequeño espacio de la cabina que mostraba el lavamanos, no podía ver nada.

El ruido era ya tan fuerte que sentía los gemidos dentro del baño... Pero aún así no podía ver nada; Estaba paralizado, estaba tan asustado que incluso ya escuchaba los gemidos en su misma cabina...

De repente hubo silencio... No se escuchó nada más... Pedro, con los pantalones abajo y parado, no podía aún reaccionar; necesitaba de algo que le diera un empujón para salir de allí... Y justamente el destino se lo dió...

Al retroceder un paso sintió algo detrás de el... una pequeña mano le tocaba la pierna... Lentamente se dió la vuelta y pudo ver como una niña trataba de salir del retrete... "Tenía ojos amarillos y no tenía ni labios ni dientes, solo un agujero", nos contó....

Al ver esto, Pedro la empujó y salió como pudo, entre pasos y arrastrándose abrió la puerta y subió... Al ponerse bien los pantalones logró romper una ventana y salió corriendo a través de la lluvia...

El nos contó esto llorando; no podemos asegurar que esto sea verdad; lo que sí sabemos es que rompió una ventana del viejo cine y que el anciano aún lo está buscando para que la pague.

Es curioso que al contarle esto a mi padre, se sorprendió y me dijo... "El anciano del que hablas, no será Don Ambrosio? El hombre que puso el primer cine en la ciudad y que tenía una hija de 5 años que desapareció un jueves 15 de mayo misteriosamente?".

En lo que a mi respecta, no creo en coincidencias. Ya ha pasado casi un año de lo ocurrido. Se acerca el 15 de Mayo, y en la U el tema se ha convertido en más que una leyenda... Muchos aseguran que les ha pasado lo mismo... Otros... bueno, solo lo niegan...

Y tú... Ocupas el baño en el cine?

Francamente... Yo no...






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