El afán recaudatorio de Vespasiano
Fecha Monday, 05 September a las 16:10:14
Tema Pasajes de la Historia


En el año 69 después de Cristo, Tito Flavio Vespasiano era nombrado emperador de Roma. Durante los diez años que transcurrieron hasta su muerte, Vespasiano tuvo la oportunidad en muchas ocasiones de demostrar su habilidad a la hora de recaudar dinero para el Estado.

En el año 69 después de Cristo, Tito Flavio Vespasiano era nombrado emperador de Roma. Durante los diez años que transcurrieron hasta su muerte, Vespasiano tuvo la oportunidad en muchas ocasiones de demostrar su habilidad a la hora de recaudar dinero para el Estado.

En una ocasión, los mensajeros de una lejana ciudad le anunciaron que el senado de su patria había acordado erigirle una estatua que costaba cerca de tres millones, en señal de admiración. Vespasiano dijo a los mensajeros que prefería que en vez de construirle la estatua, le dieran los tres millones.

Otra vez, el emperador ordenó construir unas letrinas para el uso y disfrute de los romanos. El servicio, sin embargo, no era gratuito, sino que había que pagar una pequeña cantidad, lo cual indignó a Tito, hijo de Vespasiano, que dijo a su padre que cobrar por tal cosa era deshonroso. Cuando Vespasiano recibió el primer dinero recaudado, llamó a su hijo y se lo mostró diciendo: "Non olet", es decir, "No huele".

Un truco utilizado por nuestro emperador para conseguir dinero era el de proporcionar empleos muy rentables a individuos de dudosa moralidad. Cuando estos individuos habían enriquecido lo suficiente, Vespasiano les ordenaba encarcelar y les confiscaba sus riquezas a beneficio del Estado. Decía que aquellos funcionarios eran para él como esponjas que exprimía una vez que estaban llenas de agua.

Cuando en una ocasión un cortesano solicitó un empleo para un hermano suyo, Vespasiano se enteró de que en realidad no se trataba de un hermano del solicitante, sino de un tipo que le había pagado para que le consiguiese un trabajo. Vespasiano hizo que el tipo, en lugar de pagarle al cortesano, le pagase a él mismo. Un tiempo después le dijo al cortesano: "Si quieres un empleo búscate un hermano, porque he descubierto que aquel que creías que lo era tuyo ha resultado serlo mío".

Innumerables son las anécdotas que podrían contarse sobre este emperador que comenzó la construcción del Coliseo de Roma y que guerreó contra los judíos y los partos. En su lecho de muerte, sabiendo la costumbre romana de divinizar a los emperadores una vez muertos, declaró: "Siento que me estoy convirtiendo en dios".





Este artículo proviene de El Portal de la Rosa de los Vientos
http://rosavientos.es

La dirección de esta noticia es:
http://rosavientos.es/modules.php?name=News&file=article&sid=209