Hacia el Recuerdo Feliz
Fecha Tuesday, 23 November a las 18:23:43
Tema Terror y Microrelatos


Son las 6.00h de la mañana. Antes de que sonase el despertador de la cabina del crucero espacial al que soy el comandante primero, me levanto sin esfuerzo, resultado de muchos de años de rutina. Sé lo que me espera aseo, desayuno según mis necesidades energéticas, toma de contacto con los informes nocturnos, proyección del camino a seguir entre el sistema estelar llamado "el Convento del Emperador Mundi IX".

Pero todavía tengo tiempo para contemplar las estrellas y sus diminutos satélites a través de la proyección interna. Después de activar el proyector, consigo relajarme en el sillón y contemplar maravillado la alfombra de estrellas, luces y polvo celestial. Ni tan siquiera el zumbido de los motores del crucero pueden distraerme de semejante vista. Sé que me encuentro triste, siempre cuando contemplo las estrellas me siento así, un humano que perdió la vida dentro de la vida. Ahora sólo me queda la arrogancia de mi rango y la perfección de un comandante primero de un crucero imperial. Fuera de la cabina me transformo en un ser frío, ausente y despótico.

Pero hasta entonces me queda un rato de contemplación. ¡Qué bonitas son las estrellas, tan silenciosas y solitarias! Igual que yo. Alargo la mano para atraparlas pero se desvanecen ante el suspiro de mis ojos cansados. Ayer leí la noticia de un ataque terrorista contra dos naves pasajeras. Las terroristas (dos mujeres) habían sobornado a un responsable de seguridad para dejarlas subir y sentarse entre sus víctimas. Le habían pagado 102 solix, lo equivalente a una cena decente, y se habían llevado consigo 90 pasajeros. Últimamente las fuerzas imperiales sufrían una guerra sin cuartel a la que no podían hacer frente porque no tenían ningún ejercito enfrente sino cientos de miles de suicidas que habían jurado morir para herir al Imperio. No había blancos concretos, todo signo de autoridad era una diana.

Cada día caían víctimas, las noticias hacían un recuento diario y esto parecía no tener fin. Mi nave, mi tripulación, todos estábamos destinados a una incursión sobre un planeta que según la información clasificada era un bastión de los rebeldes. El castigo era sobre todo el planeta. Sabía las consecuencias de nuestra incursión, un aterrizaje silencioso, localización de los puntos rebeldes y luego solo fuego y olor a quemado. Nuestras operaciones eran así de precisas. La novedad consistía en que se iba a emplear por primera vez un ataque a dos niveles. Primero, con las tropas imperiales y después del abandono del planeta, ataque con agentes químicos que en 24h iban a exterminar el oxígeno de planeta.

Ayer leí el informe sobre los experimentos y nos acompañaban los desarrolladores del proyecto. Venían para controlar y evaluar los resultados. Del éxito dependía el futuro del Imperio y la responsabilidad había caído sobre mis galones. Era la oportunidad que había esperado - herir de tal forma al enemigo para hacerle morir. Me visto lentamente. Sé que aparte de la tripulación nocturna, el resto está todavía durmiendo. Verifico la munición de mi pistola con grabado personal del Emperador. Estaba al completo.

Ya era la hora de poner fin a esta locura. Utilizando mis contraseñas de acceso me introduzco en la cabina de los científicos. Están durmiendo y gracias al silenciador de la pistola consigo vaciar en los cinco cuerpos tres cartuchos de balas. Me queda uno para la tripulación de noche. Tras apartar sus cuerpos sin vida me dispongo a redirigir al crucero hacia el planeta imperial. Tenía instrucciones de volver junto con los científicos y toda la tropa tras el éxito de la misión. Me quedan dos días de regreso, los soldados no me van a obstaculizar, el gas somnífero ya estaba llegando a los camarotes y les iba a privar de un final consciente .Así era mejor.

Cuando el emperador con su familia y el Consejo al completo me vean aterrizar, no se darán cuenta del agente biológico que estaré rociando sobre ellos. Pero para los efectos yo ya estaré viajando hacia mi resurrección, hacia el recuerdo feliz de X.X.XXXXXXX


Autor: JULIAN POPOV ([email protected])
Dedicado a mi novia ANA






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