Bailén 1808
Fecha Saturday, 01 May a las 21:42:22
Tema Pasajes de la Historia


Este es un pequeño relato resumido de como fué la batalla de Bailén, esa gloriosa victoria del ejército español contra las tropas napoleónicas. Creo que la gente tiene claro que les vencimos pero no conoce de qué manera se desarrollaron los acontecimientos.

LA BATALLA DE BAILÉN

ANTECEDENTES:

Bueno, pongámonos primero en situación para comprender como estaban las cosas en España en 1808.

Como todos sabéis después de que los madrileños se levantaran aquél famoso 2 de Mayo de 1808, y de que los alcaldes de Móstoles proclamaran la guerra al francés, la rebelión corrió como la pólvora por toda la península.

Esto cogió a Dupont de L’Etang, general de división veterano donde los hubiere a mitad de camino entre Madrid y Cádiz, donde iba para hacerse cargo de la flota combinada franco-española del almirante Rosilly (o lo que quedaba de ella después de Trafalgar) y para bloquear a los británicos en Gibraltar (Gral. Spencer con una div siciliana de 5.000 hombres).

Dupont había partido con dos divisiones de infantería, una brigada de caballería ligera y una brigada de inf suiza al servicio de España (unos 20.000 hombres), mientras que la tercera div de su cuerpo se situaba en Toledo a las órdenes de Vedel, su segundo en el mando.

Se enteró de la insurrección cuando se encontraba a la altura de La Carolina, y decidió detenerse en Andujar para que Belliard desde Madrid le confirmase las órdenes o le mandase volver, mientras concentraba su s fuerzas.

Entretanto, la recién creada Junta Provincial de Sevilla, enterada de que Dupont había pasado Despeñaperros, intentó reunir fuerzas lo antes posible y para ello encargó a Castaños que reuniese lo antes posible fuerzas suficientes para detenerle, a la vez que se empezaban a formar batallones de voluntarios venidos de todas las provincias adyacentes.

Pero no iba a ser Castaños el primero que se enfrentase a Dupont, sino el teniente coronel Echávarri al frente de la efímera Junta de Córdoba, que habían puesto ya sobre las armas a 15.000 voluntarios para defender la ciudad. No tenían apenas armas ni municiones, pero sí mucho entusiasmo.

Dupont, que había recibido ordenes de continuar hacia el Sur, avanzó y se encontró con las fuerzas de Echávarri más un par de batallones de tropas regulares españolas en el puente de Alcolea y les derrotó contundentemente, así que Echávarri decidió retirarse hacia Sevilla, y dejar Córdoba en manos francesas ya que sus paisanos armados se habían dispersado casi todos y no tenía fuerzas suficientes para intentar la defensa. Pero cometió el error de dejar una compañía de granaderos para que defendiera la Puerta Nueva mientras él se retiraba, cosa que sirvió de pretexto a los gabachos para saquear la ciudad cuando llegaron durante tres o cuatro horas (ya sabéis, asesinatos, saqueos, profanaciones, violaciones...), hasta que los oficiales pudieron detener a los soldados.

De todos modos, Dupont no se sentía seguro ante las noticias que le llegaron de los ejércitos que se estaban empezando a formar en Sevilla y Granada, así que se tomó su tiempo y esperó varios días en Córdoba solicitando refuerzos de Madrid para poder continuar.

Esto hizo que se le enviara la tercera div de su cuerpo, la de Vedel, que se situaría en Andujar para cubrir su retaguardia, a la vez que dejaba destacamentos para defender Despeñaperros, pero en cuanto pasaron las fueras de Vedel, los guerrilleros se apresuraron a cerrar el puerto, y a interceptar todo mensajero o correo que intentara comunicarse con Belliard o Murat.

Mientras, las Juntas de Sevilla y Granada seguían juntando gente y armas para repeler a los franceses, en Sevilla unos 40.000 hobres al mando de Castaños, y en Granada unos 14.000 al mando del general suizo Réding.

Aunque de todas formas, la misión inicial de Dupont ya no tenía mucho sentido, pues la flota francesa en Cádiz al mando de Rosilly, se había rendido ya el día 14 de Mayo a los españoles y británicos, entregando 6 barcos, unos 3.700 marineros, más de 400 cañones y armas y pólvora como para volar París entera, pero esto Dupont no lo sabía.

DUPONT EN ANDUJAR:

Después del saqueo de Córdoba, Dupont se quedó sin saber muy bien qué hacer, tenía que cumplir una misión, pero no podía avanzar hasta saber qué le podían oponer los españoles, y además tenía que asegurar su ruta de retirada hacia Despeñaperros por si acaso, para lo cual no disponía de muchos hombres, pues aun con la div Vedel, no tenía más de 24.000 hombres, así que decidió permanecer en Andujar, donde podía defenderse de posibles ataques españoles protegido por los ríos Jándula y Guadalquivir, mientras llegaba Vedel por La Carolina después de una agotadora marcha desde Toledo (si chavales, entonces las guerras se hacían andando).

Esta posición tenía un defecto grave, sobre todo en época de verano, el río Jándula era vadeable por muchos sitios y desde allí se podía llegar a Bailén, para cortarle la retirada.

Dupont permaneció allí hasta el 27 de Junio, en que se reestablecieron las comunicaciones con Madrid con columnas de Vedel y Frére limpiando de guerrilleros las aproximaciones a la sierra. Entonces recibió instrucciones de Savary, jefe de Estado Mayor en Madrid, diciéndole que fuera prudente, al menos hasta que se solucionaran otras operaciones de limpieza que llevaban a cabo Moncey por la carretera de Valencia y Bessiéres en las cercanías de Madrid, así que se dedicó a hacer operaciones de castigo locales y de forrajeo para sus tropas.

Mientras Napo en París se impacientaba con las noticias, y decidió meterle caña a Savary diciendo que qué leshes pasaba con Dupont, que si avanzaba ya o qué, pero Napo no tenía ni idea de lo que se estaba montando por aquí y Savary lo tenía mucho más claro, así que en este tira y afloja de explicaciones, Dupont seguía parado sin saber para donde tirar a ciencia cierta, con lo que se demoró su avance más aún. Hizo, eso sí, una expedición de castigo contra Jaén donde derrotó a una pequeña fuerza española y consideró esto como un éxito, así que se tranquilizó algo y volvió con su idea de llegar hasta Sevilla al menos, donde le había prometido Napo in person que le daría su bastón de Mariscal si conseguía tomarla.

LOS ESPAÑOLES:

Como ya he dicho, la Junta de Sevilla había nombrado a Francisco Javier de Castaños y Aragorri como general en jefe, y le había encargado juntar tropas regulares y voluntarias y formar con ellas un ejército capaz de batir a Dupont. Así que este montó un campo de instrucción en Carmona, y para el 20 de Junio ya tenía organizado el ejército de Andalucía de unos 27.100 hombres formado de la siguiente manera:

Cuerpo de tropas ligeras (brigadier Venegas)
Div de Vanguardia (Marqués de Coupigny)
1ª Div (Mariscal de Campo Narciso de Pedro)
2ª Div (Mariscal de Campo Félix Jones)
Reserva (Tte General Manuel Lapeña)

Aparte los que quedaban para defender Sevilla y Carmona, otros 30.000 hombres novatos que se estaban entrenando en regimientos de nueva creación.

Los ingleses nos ofrecieron utilizar la div Spencer que estaba en Gibraltar para defender Cádiz, pero la Junta de allí les dijo que ni de coña, que a estos les das la mano y se toman el brazo, así que se quedaron en la Roca contando monos.

Por otro lado en Granada, se había proclamado una Junta Suprema independiente de la de Sevilla (no iban a ser menos), con Ventura Escalante de gobernador, esta llegó a un acuerdo con la de Sevilla para colaborar, y envió a Teodoro Réding, general suizo al servicio de España al mando de unos 9.000 hombres, mientras mantenían otros 10.000 en la provincia debido a los muchos tumultos que había por allí (asesinato de afrancesados, atracos de bandoleros, ...). Réding se dirigió a recuperar Jaén y operar en el flanco derecho de Castaños.

Cuando se reúnen Castaños y Réding en Porcuna, deciden intentar una maniobra envolvente frente a Dupont, y así, mientras Castaños le planta cara con el grueso, Réding haría un flanqueo por la derecha, atravesando el Guadalquivir por Menjíbar y dirigiéndose a Bailén, donde haría de “yunque” para el ataque del “martillo” de Castaños.

El plan en su conjunto no estaba mal, pero tenía un par de problemillas, la gran distancia que separaría a las fuerzas de ambos, y la suposición de que el enemigo estaría todo juntito, sin contar con la Div de Vedel, que se encontraba en Guarromán y La Carolina e incluso tenía destacamentos desparramados por todo el camino hasta Despeñaperros.

LA BATALLA:

Las operaciones se iniciaron con el avance de Réding sobre Menjíbar, de donde desalojó después de algún combate al destacamento del brigadier Liger-Belair que defendía los pasos del río. Este avisó a Vedel que le envió algún refuerzo, pero Vedel estaba más preocupado por no perder la comunicación con Despeñaperros, y como sus posiciones en Santa Elena y Puerto del Rey habían sido hostigadas por una pequeña columna volante de voluntarios, pensó que era más importante asegurar esto que los informes de Liger-Belair. Mientras Castaños con las divs Coupigny y Jones se plantaba en Arjona, frente a Dupont y tenían algunas escaramuzas en las que los franceses vencieron casi siempre debido a su superior caballería.

Dupont no se decidía a retirarse hacia Bailén, porque veía que aguantaba bien los amagos de Castaños, y no estaba seguro de que hubiera peligro a su espalda, pero al retirarse Liger-Belair hacia Guarromán en busca de la cobertura de la columna de Dufour, dejó el camino libre a Réding. A este se le incorporó por la noche del 17 de julio la div de Coupigny, y juntos entraron en Bailén sin disparar un solo tiro, la trampa se estaba cerrando...

Sólo cuando Dupont se da cuenta de verdad que le han cortado las comunicaciones con retaguardia se decide a retirarse a Bailén, que espera que esté ocupado solo por alguna banda de irregulares, así que se retira con sus fuerzas en cuanto anochece para que Castaños no se entere del tema, éste duerme a pierna suelta.

Mientras, Coupigny y Réding se habían situado para defenderse de un ataque que viniese desde Andujar, pensando que estaba allí el grueso francés, como así era, pero cometieron un grave error pensando que todo lo que había hacia Despeñaperros eran los restos del destacamento que derrotaron en Menjíbar, y no Vedel y Dufour con unos 9.000 hombres, así que apenas se cubrieron con dos batallones de novatos por ese lado.

Las fuerzas de Dupont comenzaron a llegar a las afueras de Bailén en la mañana del día 19, y se encontraron a los españoles muy bien establecidos en las alturas que rodean la ciudad, el Zumacár Grande, el Zumacár Chico y el Cerro Valentín, con cañones dispuestos en baterías ya desplegadas y apoyadas por infantería y con caballería en los flancos.

El primer ataque francés fue a las 6 de la mañana, con la caballería francesa (cazadores de Dupré y dragones y coraceros de Privé) arrollando a la española (Reg de Farnesio) y llegando hasta nuestras baterías, pero siendo rechazada por un contraataque de flanco de los regs de inf de Ceuta y de la Reina.

Dupont tuvo que esperar a que llegase su infantería, así que cuando llegó al lugar la brigada Chabert y los regs suizos que habían sido españoles pero ahora estaban con los franchutes, intentó un asalto con infantería en el centro, las dos Brig. De caballería una a cada lado, y la artillería que pudo colocar a tiro, unos 8 cañones, todo contra el centro español.

Pero Réding reaccionó muy bien, y mandó contraatacar por los flancos a esta fuerte columna a Venegas y a Coupigny. Así que se vieron amenazados los franchutes por el regimiento de guardias valonas y el reg de caballería de Ordenes Militares por un flanco y por el batallón de Ciudad Real y el reg de caballería de España por el otro. Mientras Réding reforzaba las tres baterías de artillería del centro con más infantería, con el resultado que los franceses no pudieron progresar y se vieron sometidos a fuego de metralla a corta distancia, con lo que se vino abajo el ataque....

Después de dos ataques fallidos y muy precipitados por parte de Dupont, y dándose cuenta de que la artillería española era superior, éste se vio amenazado de flanco por las fuerzas ligeras del brigadier Venegas, que salió para no dar tregua a los franceses y que no se repusieran del esfuerzo del último ataque, así que Dupont tuvo que utilizar la siguiente unidad en llegar, la brigada Pannetier para desalojar a Venegas, que se replegó sin grandes bajas al cerro Valentín.

Hacia el mediodía, Dupont se estaba empezando a desesperar, sus unidades estaban cansadas por la marcha nocturna y los combates, y no conseguía echar de las alturas a los españoles que tendrían la mitad de tropas que él o menos, pero estaban muy bien situados, y Vedel sin aparecer, aunque tampoco parecía que viniera Castaños por su retaguardia. Aún así, intentó un último esfuerzo. Juntó las tropas más frescas de que disponía (Marinos de la Guardia, Brig. Suizo-española, Brig. Chabert) en una fuerte columna y se puso él mismo al frente espada en mano. Pero de nuevo el calor (40 grados a la sombra) y las baterías de a doce españolas fueron mermando la columna e incluso Dupont resultó herido de un balazo en la cadera y casi cayó del caballo. Esto desmoralizó a sus hombres, además de que en el flanco derecho, la brigada suizo-española se encontró combatiendo con el regimiento suizo de Réding, y al darse cuenta de que eran todos compatriotas, se saludaron y dejaron de combatir, pasándose todos a nuestro bando.

Herido y desmoralizado, Dupont envió a un parlamentario a hablar con Réding para negociar el paso de las tropas. Mientras sus hombres se disgregaban buscando sombra y agua. Eran las 12:30 y el sol caía a plomo.

Entretanto, donde cohone estaba Castaños???
Pues Castaños, ajeno a todo lo que pasaba, no se dio cuenta que Dupont se había marchado de Andujar hasta las cuatro de la mañana, y le llevó otras cuatro horas desbloquear el puente que habían obstaculizado los gabachos, así que hasta las 8:30 no se puso en marcha tras Dupont, así que no fue hasta las 2 de la tarde que su vanguardia comenzó a llegar a Bailén, por la retaguardia de Dupont. Su vanguardia (Lapeña) llegó en plenas negociaciones entre los enviados de Dupont y Réding.

....y Vedel???, donde conio estaba Vedel???
Pues Vedel estaba persiguiendo guerrilleros cerca de La Carolina, así que cuando se aseguró de que las comunicaciones con Madrid no corrían peligro volvió a Bailén dando un rodeo por Linares, y además despaciiiito, que sus hombres estaban cansados de tanto perseguir fantasmas. Incluso cuando escuchó a lo lejos cañoneo en dirección a Bailén no se apresuró, pensando que su jefe estaría dando buena cuenta de algún destacamento español. Lo cierto es que se empezó a preocupar cuando estaba por Guarromán, a unos 12 km de Bailén y el ruido de cañones iba en aumento, además todos sus oficiales le rogaron que se apresurara. Pero como al rato cesó el estruendo, se le fueron otra vez las prisas, total, que eran ya las 5:00 pm cuando su brigada de vanguardia hizo aparición por la retaguardia de Réding.

Allí estaban tres batallones de españoles en el cerro de San Cristóbal, aburridos pues estaban en retaguardia y hacía ya 4 horas que duraban las negociaciones y no se escuchaba un tiro. Los franceses formaron en dos columnas se dispusieron a arrasar a los sorprendidos españoles, que salieron corriendo. Pero antes de que llegara Vedel a la cima del cerro, se le presentan dos parlamentarios españoles con bandera blanca y le informan de que hay un armisticio y de que Dupont está negociando la rendición.

Vedel se queda pasmado al verse parado así en pleno ataque y exige ver a Dupont para creérselo. Como esto no es posible, accede a enviar un oficial y advierte que si no ha vuelto en 20 minutos reanudará el ataque. No vuelve, luego el ataque continúa, los españoles que no pensaban que hubiera más follón, estaban sesteando a la sombra de los olivos cuando Vedel vuelve a atacar, así que algunos huyen y se rinden 1.600 españoles y dos cañones. El resto de españoles se espabila y empieza a reaccionar, cuando llega el ayudante de Campo de Dupont a decirle a Vedel que se deje de chorradas y pare el ataque hasta que Dupont llegue a un acuerdo.

Los franceses paran sus acciones y exigen a Réding que la división Lapeña de Castaños no ataque, pero Lapeña dice que el es independiente de Réding y que o se rinden o ataca siguiendo ordenes de Castaños. Ante lo cual, los agotados franceses de Dupont deciden capitular.

LAS "CAPITULACIONES DE ANDUJAR":

Pasa la noche, y no es hasta la mañana del día 20 que aparece Castaños, y se reúne en una casa de postas a mitad de camino entre Andujar y Bailén con el conde de Tilly (representante de la Junta Suprema de Sevilla) y los parlamentarios franceses. Y es allí donde se entera de la extraña situación de todas las tropas (con Vedel y Dufour libres de marcharse hacia Madrid si querían), y es entonces cuando les hace el lío a los gabachos, que se dejan engañar como por un trilero cualquiera.

De hecho, Vedel, viendo quedándose no ganaba nada, y que o atacaba o se iba, pensó marcharse en dirección a La Mancha y Madrid, pero cuando llevaba un par de horas de marcha, recibe un mensajero de Castaños diciéndole que está incluido en el armisticio y que si se va pasará a cuchillo a todas las tropas de Dupont y le adjunta una orden de su jefe para que se detenga, a la vez que hace correr el rumor falso de que Despeñaperros está ocupado ya por guerrilleros y una div española. Ante esto, Vedel se para y vuelve a Bailén.

Al final, el acuerdo al que llegan Castaños y Dupont es el siguiente:

1º Las tropas de Dupont quedan prisioneras de guerra, excepto la división Vedel y otras fuerzas menores que dependen de éste.
2º Vedel y las tropas bajo su mando evacuarán Andalucía por mar
3ª Las tropas de Vedel conservarán todo su equipaje pero mientras se encuentren en territorio controlado por españoles, las armas las guardará el ejército español, y se las devolverá en el momento del embarque
4º Las tropas bajo Dupont saldrán del campo de batalla con honores de guerra y sus armas, y las entregarán al ejército español a 400 toesas de distancia (778 m)
5º Las tropas de Vedel no rendirán las armas pero se las darán a los españoles inventariadas para su custodia
6º Todas las tropas francesas en Andalucía pasarán a Sanlúcar y Rota para ser embarcadas en buques españoles en dirección a Rochefort (Francia)
7º Las tropas francesas serán embarcadas en cuanto lleguen y el ejército español garantizará su seguridad en el trayecto “contra toda empresa hostil”
8º Los jefes y oficiales conservarán sus armas
etc,etc.... hasta un total de 20 artículos

Estas capitulaciones las firmaron Dupont y Vedel, y Castaños y los representantes de las Juntas Andaluzas.

EPÍLOGO:

Bueno, pues el epílogo es bastante triste, primero se le obligó a Vedel a incluir en la rendición a destacamentos que estaban hacia la carretera de Madrid y que custodiaban pueblos al norte de Despeñaperros, y estos acuden a Bailén y también se entregan (¿??)

Luego resulta que la totalidad de barcos españoles disponibles en Rota y Cádiz no son suficientes para transportar a 20.000 gabachos de vuelta a su país.

Después, cuando el Almirante Collingwood (jefe de la escuadra británica en aguas de Cádiz) se entera, dice que ni de coña, que él no a firmado nada y que se niega a que los franchutes vuelvan a casa, que habrá que preguntar a su gobierno primero.

La Junta de Sevilla, se empieza a acordar del saqueo de Córdoba y empiezan a decir que quién es Castaños para haber firmado tal cosa, que si son prisioneros, son prisioneros.

Al cabo de las semanas llega la respuesta del gobierno británico, que dice que en principio no están obligados a cumplir algo que no firmaron, pero que en deferencia a España, permitirán que los franceses sean embarcados pero en grupos de 4.000 o menos, sin armas de ningún tipo y que no se les puede llevar a Rochefort porque allí está la escuadra francesa siendo bloqueada por bracos de guerra ingleses, así que habrá que buscar otro puerto o puertos para esto.

Al final, nadie dio un solo paso para cumplir las Capitulaciones, los oficiales consiguieron embarcar y regresar a Francia, pero sin equipajes, que fueron saqueados por el populacho en Cádiz, y la tropa permaneció prisionera algún tiempo en los pontones de Cádiz, para más tarde ser trasladados a la desierta y estéril isla de Cabrera, donde murieron de hambre prácticamente todos.

Un triste final.

Así que como veis, Castaños no estuvo durante la batalla y su mérito está solo en el planteamiento inicial y en las negociaciones con Dupont en las que le vendió la moto hábilmente. El mérito militar de la derrota francesa lo tiene Teodoro de Réding, que fue el que paró muy bien los asaltos de Dupont. Y la actuación de Dupont es patética, pero hay que comprender que estaba herido, cansado y muy desmoralizado.

No os quiero ni contar el globo que se cogió Napo en París cuando se enteró de lo sucedido. Esta derrota junto con otros fracasos como el del ejército de Portugal y el fallido sitio de Zaragoza obligaron a José Napoleón (el hermanísimo) a abandonar Madrid y dirigirse a Bayona en espera de refuerzos de su insigne hermano, que no juntó tropas suficientes hasta el invierno, pero eso es otra historia....

Espero que os haya gustado el relato.
DarkOne





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