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El templo de Luc

Terror y Microrelatos Antoni_Bigou escribió "Los tres questers habían cerrado el circulo. Catorce eran las estaciones del via crucis, catorce los lugares localizados. Refrescándose la frente del sudor provocado por una larga caminata a través del paisaje de Rennes les Bains, contemplaban la silueta inconfundible del Cardou. Después de tantos años, la respuesta parecía mas próxima que nunca. Aquella roca, de reminiscencias celtas, consagrada a rituales funerarios, esperaba silenciosa su llegada. Comenzaba a despuntar el crepúsculo, y aunque cansados, tenían que ponerse manos a la obra. Abrieron las mochilas y tomaron las linternas, comprobando que no fallasen en el momento mas inoportuno. Era la hora de la verdad.

Los tres questers habían cerrado el circulo. Catorce eran las estaciones del via crucis, catorce los lugares localizados. Refrescándose la frente del sudor provocado por una larga caminata a través del paisaje de Rennes les Bains, contemplaban la silueta inconfundible del Cardou. Después de tantos años, la respuesta parecía mas próxima que nunca. Aquella roca, de reminiscencias celtas, consagrada a rituales funerarios, esperaba silenciosa su llegada. Comenzaba a despuntar el crepúsculo, y aunque cansados, tenían que ponerse manos a la obra. Abrieron las mochilas y tomaron las linternas, comprobando que no fallasen en el momento mas inoportuno. Era la hora de la verdad. Se introdujeron por aquella grieta contemplada tantas veces en la iglesia de Sauniere y el corazón les comenzó a latir mas fuerte. No es que esperasen encontrar un improbable, sino mas bien una respuesta mas concreta de las que ya habían encontrado. Sus propias sombras se manifestaban espectralmente en las paredes de la cueva, y al fondo se podía sentir el eco de sus propios pasos. Una sensación de asfixia les iba invadiendo. De repente llegaron al final. Nada más. Una pared. Allí se acababa todo ... Estudiaron escrupulosamente toda la superficie de la pared, buscando algún símbolo, alguna señal que pudiese identificar lo que representaba la imagen del sepulcro que se contempla en el último cuadro del vía crucis. Pero ningún detalle en la piedra resaltaba de lo normal, en una pared normal, de un color normal y de una forma normal ! Desolados se miraron entre ellos, y se hizo el silencio. Un sórdido sonido seco en su espalda, provocado por una pequeña lagartija espantadiza ante aquellos desconocidos visitantes, les impulsó a girarse de golpe. Y fue entonces cuando se percataron de una pequeña grieta que apenas se podía adivinar gracias a la conjugación de formas y sombras. Escalaron por la pared y sorprendidos, miraron al interior enfocando con las linternas, pero la sorpresa les infundió, esta vez si, autentico terror. Una calavera con dos huesos cruzados, apuntalaba lo que sin duda era una escalera de caracol tallada en la roca, hecha por la mano del hombre ... Inquietos y vacilantes, traspasaron las puertas del umbral y comenzaron a bajar por los escalones de piedra, asegurando cada paso con mucha cautela. Cuando habían bajado ocho escalones llegaron a un rellano y sintieron como si una figura invisible les observara atentamente. Enfocando la linterna hacia una de las paredes , descubrieron una estatua tallada con la figura de un caballero con su cota de malla adornada con una cruz Tau roja y una espada de considerables dimensiones. Representaba a uno de los nueve caballeros fundadores de la orden que dominaron los restos del templo de Jerusalén, en la montaña de Sión, donde Salomón había encontrado los restos del templo de Henoch. Realmente era magnifica, mostrando con todo su esplendor la belleza del arte que estos habían despertado en su época. Y así, cada ocho escalones un nuevo caballero estaba vigilando el correspondiente rellano, hasta contar un total de setenta y dos escalones. Llegaron al final de la escalera y esta vez el rellano era mucho mas grande que los otros. Además del caballero correspondiente, en este había un extraño pilar de formas excepcionales, encima del cual, una cabeza de bronce con dos espantosos rostros desencajados, miraba hacia ambos lados. Una inscripción rezaba: ‘Terribilis est locus iste’. Estaban mudos por las sensaciones que les envolvían en aquel mágico momento, y apenas se les escapaban pequeñas exclamaciones al contemplar aquella estancia que desprendía un extraño olor. Cuando los ojos se acostumbraron a la oscuridad que las linternas apenas podían evitar, observaron la brillantez muy tenue de una sutil luz, como de color esmeralda, que parecía provenir de un pasadizo que se extendía detrás del pilar. Siguiendo la luz, se adentraron por una arcada que lentamente se convertía en una escalera que cada vez mas, se iba ensanchando hasta que al final se convertía en un gran salón hecho de mármol blanco, con nueve columnas de oro que se alzaban hasta encima de sus cabezas, juntándose todas ellas en el centro de un techo decorado con lo que sin duda eran dibujos y símbolos egipcios. La luz esmeralda llenaba la estancia mostrando todos los detalles de las paredes, cubiertas de runas celtas dibujadas con tinta de oro. Las columnas estaban acabadas con figuras de cada una de les nueve musas, portando cada una de ellas un presente. En medio de la estancia un sillón de piedra negra tenia dibujado un gran ojo de oro y debajo un nombre: ‘Luc’. Detrás del sillón, majestuosa, se alzaba una tumba en aquel silencio. A un lado había grabada con plata, una estrella de David, y al centro una inscripción en latín de la que resaltaban las iniciales ‘D.M.’ Los tres se acercaron para observarla detenidamente, sin saber si las piernas les responderían. Al instante notaron una presencia detrás suyo y en aquel momento se les apareció una hada. Portaba larga caballera rubia plateada y sus suaves vestidos acariciaban su cuerpo de luz. Su sonrisa era calida como la miel, y su mirada turbadora. Uno de ellos, el mas impulsivo de los tres (por esta razón le llamaban Perceval), haciendo un paso adelante y arrodillándose le preguntó: ‘¿En que os puedo servir, bella Dama?’ Ella le alzó suavemente y sus labios hablaron: ‘Es grande tu corazón, joven Perceval, por esta razón estás aquí. Tu búsqueda ha despertado tu sang raal y El te ha llamado a su casa.’ Consternados escucharon la antigua historia de los ángeles que se enamoraron de las hijas del hombre y decidieron mezclar su sangre con tal de ofrecer un mundo nuevo a los hombres: el reino de la luz, donde habitan los inmortales. ‘A lo largo de los siglos han sido muchos los hombres convidados a traspasar las puertas de la Arcadia respondiendo a la llamada del grial. Este es el trabajo secreto que los elfos y las hadas están haciendo, desde los tiempos mas remotos.’ A medida que el ángel les reveló el secreto mas antiguo de la humanidad, la estancia se fue llenando de elfos que portaban antorchas de incienso para encender los candelabros de aceite perfumado. Las hadas entonaban una dulce canción de bienvenida a los que volvían al paraíso, y el tiempo se había parado. Entonces la canción llegó a su fin y todos los presentes se postraron con veneración mirando al fondo del templo. Esbelto como ninguno, de una belleza imposible de definir, apareció Luc, el portador de la luz, con largos vestidos púrpuras y un medallón de oro y diamantes coronado con una serpiente dorada. Su presencia iluminaba los corazones de los questers que habían dejado de respirar. Se acercó a ellos y les mostró la copa del grial, he hizo la pregunta: ‘¿A quien sirve el grial?’ Perceval se alzó y con una reverencia contestó: ‘Yo soy quien sirve al grial, porqué yo soy el rey, el mas humilde de sus siervos.’ El ángel le sirvió la copa y el caballero probó el agua de los inmortales. Acto seguido miró a sus amigos y supo que esta sería la última vez en mucho tiempo que se volverían a ver. Las hadas le cogieron de la mano y le mostraron el camino que lleva hasta el lago de Avalon, en el medio del cual, se encuentra la isla perdida donde crece el árbol de las hespérides, de las pomme blue. Mientras, el ángel de la luz mostró un libro a los dos amigos. Era grueso y las tapas rojas estaban finamente decoradas con hilos de oro. Y les dijo: ‘Este es el libro de tus orígenes. Este es el libro del grial.’ Al contemplarlo los ojos se les abrieron y su corazón les iluminó. En este libro estaba escrita toda la historia de sus antepasados hasta llegar a Adán, el primer portador del A.D.N. Y así despertaron de su sueño y se reconocieron como los últimos descendientes de su linaje. Después de bendecirlos con la imposición de manos, les recordó su nombre élfico, el verdadero y se giró sobre sus pasos desapareciendo por el fondo del templo. El coro de ángeles comenzó a cantar una canción que hablaba del castillo blanco, mientras apagaban las luces y los candelabros dejando un aroma en el aire que nunca mas podrían olvidar. Había llegado la hora de volver al mundo de los hombres, y comenzaron la ascensión de la escalera. Habían leído el libro, y ya no tenían preguntas, pues habían entendido que la respuesta solo es la antesala de la siguiente pregunta. En silencio se despidieron de los nueve caballeros de piedra, mirando por última vez aquel templo subterráneo. Al salir de la cueva, quedaron asombrados por la cantidad de estrellas que una clara noche de verano les mostraba, y el fresco viento del Aude les refrescó la cara. Se miraron y sonrieron, preparados para una nueva aventura. Comenzaron a enfilar el camino que les llevaría hasta el hostal del pueblo, esperando que llegara el día que fuesen llamados a la copa, y seguir los pasos de Perceval. Mientras, en medio del bosque, un sillón de piedra volvía a estar ocupado …"

 
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Mother of the Groom Dresses (Puntuación 1)
por Kayla ([email protected]) el Thursday, 31 May a las 03:17:25
(Información del Usuario | Enviar un Mensaje) http://www.heardress.com
It is very difficult for some to look the way they want. It is amazing on what people will do to reach their goals. Let people do what they want.



beach style wedding dresses (Puntuación 3, Funny)
por Kayla ([email protected]) el Saturday, 09 June a las 02:28:35
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