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<title>El Portal de la Rosa de los Vientos</title>
<link>http://rosavientos.es</link>
<description>Rosavientos.es</description>
<language>en-us</language>

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<title>Ana y el principito</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=313</link>
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<title>Las Navas de Tolosa 1212 -2011</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=312</link>
<description>En el 799, aniversario, recreadores hist&oacute;ricos de diferentes puntos de la pen&iacute;nsula se reunir&aacute;n para representar el citado hecho hist&oacute;rico.</description>
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<title>El se&ntilde;or M&uuml;ller y el &aacute;rbol de lim&oacute;n</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=311</link>
<description>Ya todo estaba hecho. La primavera, fuera de la casa, estaba durmiendo el invierno, pronta a despertar. El se&ntilde;or M&uuml;ller miraba por la ventana, sentado en su sill&oacute;n, perdido quiz&aacute; en alg&uacute;n recuerdo de una vida de casi nueve d&eacute;cadas</description>
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<title>Don Pedro Cieza de Le&oacute;n.</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=310</link>
<description>Don Pedro Cieza de Le&oacute;n, un ilustre de Llerena.</description>
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<title>El Camino de Santiago: de la leyenda a la Historia.</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=309</link>
<description>Hace varios a&ntilde;os tuve la suerte de realizar un tramo del Camino de Santiago, el que va de Sarria a la capital Compostelana. No lo hice como creyente, porque no lo soy, sino como deportista, turista e historiador. La verdad es que me impresion&oacute; observar el gran n&uacute;mero de gente y de riqueza que puede acarrear una ciudad considerada Santa. A&ntilde;os despu&eacute;s pude comprobar eso mismo en Roma, en la ciudad del Vaticano. En este art&iacute;culo muestro un breve estudio que he realizado para intentar ver c&oacute;mo una leyenda del ap&oacute;stol Santiago ha podido a tener tanta repercusi&oacute;n en el pasado y en el presente de Espa&ntilde;a y de Europa.</description>
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<title>El cuadro</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=308</link>
<description>Ah&iacute; os envio un microrelato... espero que os guste

l cuadro esta ah&iacute; colgado, en el pasillo que comunica el sal&oacute;n con mi habitaci&oacute;n.&lt;br /&gt;
Esta recto, completamente recto y siempre esta observ&aacute;ndome.&lt;br /&gt;
El marco es gris, pero eso no importa, en la fotograf&iacute;a est&aacute; ella y estoy yo, y &eacute;ramos felices, &iquest;qu&eacute; paso entonces?.&lt;br /&gt;
Me observa y me molesta, y quiero torcerlo y tirarlo al suelo, y romperlo y prenderle fuego, no lo soporto, &iexcl;lo odio!.&lt;br /&gt;
Me est&aacute; cansando y no quiero pasar por el pasillo, porque no quiero que me mire, &iexcl;d&eacute;jame en paz!, &iexcl;te tengo miedo!. Miedo a la soledad y a lo solo que me siento, miedo a lo que soy y a lo que fui, y a no ser nada.&lt;br /&gt;
Pero el cuadro sigue ah&iacute; recto, expectante y yo aqu&iacute; mir&aacute;ndolo, no tengo mas remedio, ese cuadro es mi pasado y mis anhelos.&lt;br /&gt;
Y ah&iacute; sigue, mir&aacute;ndome y no puedo detenerlo, me persigue.&lt;br /&gt;
Ella me mira y yo me miro, y &eacute;l sigue recto. Quiero torcerlo pero no puedo.&lt;br /&gt;
Pero no importa, alg&uacute;n d&iacute;a caer&aacute; por su propio peso, al igual que estoy cayendo yo.&lt;br /&gt;
Porque somos una ca&iacute;da y caeremos juntos... dentro del cuadro.&lt;br /&gt;</description>
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<title>BUENAS NOCHES LUNA</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=307</link>
<description>Os env&iacute;o un microrelato. A ver si os gusta.

Buenas noches luna”, dijo Ferm&iacute;n al salir de casa como hac&iacute;a todas las noches. Tras cruzarse la chaqueta con ambas manos empez&oacute; su camino a trav&eacute;s del callej&oacute;n. Esa noche no se encontr&oacute; con nadie antes de llegar al bar de Luis.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
-Est&aacute; muy solitaria la noche, &iquest;Qu&eacute; tal por aqu&iacute;? Pregunto al entrar.&lt;br /&gt;
&lt;br /&gt;
Luis mir&oacute; por encima del mostrador y continu&oacute; colocando las copas sin contestar.&lt;br /&gt;</description>
</item>

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<title>Halloween</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=306</link>
<description></description>
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<title>EL GRUPO DE LOS PERDIDOS</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=305</link>
<description>Eran nuestros &uacute;nicos d&iacute;as de vacaciones. Dos noches en una casa de turismo rural en las monta&ntilde;as de la brumosa Galicia, un pueblo llamado Caldarcos que se parec&iacute;a mucho a la aldea de mis abuelos que todav&iacute;a ocupaba un lugar en mi memoria. Tierra de fantas&iacute;as y de sue&ntilde;os donde puede pasar cualquier cosa. Las fotos de la p&aacute;gina web mostraban una casa de piedra rodeada de un bosque de robles y de abedules que unido al aire acogedor de las habitaciones lo convert&iacute;an en el lugar ideal para pasar unos d&iacute;as de asueto. &lt;br /&gt;
Los d&iacute;as se hab&iacute;an recortado y se fue perdiendo el fulgor del verano que dio paso a un renqueante oto&ntilde;o; esa estaci&oacute;n pintada con melancol&iacute;as&lt;br /&gt;
Mi mujer y yo necesit&aacute;bamos desconectar de la ciudad, del ruido, del sofoco, del maldito tr&aacute;fico y de las prisas por llegar a ninguna parte. Despu&eacute;s de un verano muy caluroso nos vendr&iacute;a muy bien tomarnos un respiro. &lt;br /&gt;
Salimos media tarde y pens&aacute;bamos llegar a la cena para acostarnos pronto y aprovechar la ma&ntilde;ana. Dejamos la autopista de Madrid en Vilalba y nos dirigimos hacia la costa atravesando la Serra do Xistral con parada y fonda en O Valadouro. El viaje estaba siendo agradable, con alg&uacute;n descanso en una estaci&oacute;n de servicio para reponer fuerzas y en la gasolinera para llenar el dep&oacute;sito. Tambi&eacute;n para estirar brevemente las piernas.&lt;br /&gt;
De repente, cuando subimos una escarpada ladera empezaron a caer unas gotas de agua a las que le sucedi&oacute; un aguacero seguido de rayos y truenos que se divisaban en el horizonte.&lt;br /&gt;
La radio del coche, que siempre llev&aacute;bamos encendida perdi&oacute; las sinton&iacute;as lo que achacamos a la tormenta y a la agreste geograf&iacute;a de la zona. &lt;br /&gt;
Avanzamos bajo la lluvia un par de quil&oacute;metros hasta que el coche se par&oacute; de golpe.  Pens&eacute; que ser&iacute;a cosa del motor, que se hab&iacute;a enfriado, pero al abrir el cap&oacute; no encontr&eacute; ninguna anomal&iacute;a, aunque debo reconocer que mis conocimientos sobre mec&aacute;nica son bastante limitados. Como llov&iacute;a con tanta intensidad decidimos quedarnos en el coche, hasta que se estrope&oacute; el aire acondicionado y nos vimos obligados a bajar. No se divisiva ninguna casa ni pasaba ning&uacute;n otro veh&iacute;culo. Las posibilidades eran pocas y evit&eacute; contarle a &Aacute;ngela, mi mujer, que esa era una zona de lobos. Caminamos calados, con un fr&iacute;o monta&ntilde;oso que no era nada habitual en el verano hasta que vimos que sal&iacute;a humo de lo que parec&iacute;a una chimenea. Descendimos por un sendero recubierto de barro y tras varias horas de caminata llegamos a una casa recubierta de hiedras en la que se ve&iacute;a una luz. Utilizamos la aldaba para llamar y tras unos segundos apareci&oacute; un hombre muy mayor con una chaqueta de lana y nos pidi&oacute; que nos sent&aacute;ramos junto al brasero. En la mesa hab&iacute;a cubiertos para cuatro personas, aunque la impresi&oacute;n es que all&iacute; s&oacute;lo viv&iacute;a el anciano. Nos aclar&oacute; que hac&iacute;a a&ntilde;os que se hab&iacute;a ido, lo que entendimos como que hab&iacute;an fallecido, pero los platos y los vasos estaban dispuestos para su familia. Le contamos lo que nos pas&oacute; y se ofreci&oacute; a que pas&aacute;ramos la noche en su casa. A &Aacute;ngela no le pareci&oacute; buena idea, pero tal y como estaba el tiempo y sin coche, era la &uacute;nica opci&oacute;n que nos quedaba. Comimos algo de pan con queso y vimos como el hombre se dirig&iacute;a a aquellas personas invisibles, hasta les serv&iacute;a comida, lo que nos dej&oacute; estupefactos. A su mujer s&oacute;lo le puso un vaso de leche porque nos cont&oacute; que le sentaba mal cenar demasiado. &lt;br /&gt;
Nos acostamos muy temprano en una cama enorme y a lo largo de la noche no dejamos de escuchar ruidos; era imposible dormir, a lo que tampoco ayudaba el olor a cera que se hab&iacute;a extendido por toda la casa.  Me levant&eacute; y cuando baj&eacute; a la entrada vi al hombre con un caldero en el que hab&iacute;a varias hierbas que desprend&iacute;an un fuerte olor. Me dijo que ten&iacute;a que hacer un peque&ntilde;o viaje, que le estaban esperando un grupo de personas, entre ellas su familia que ten&iacute;an cuentas pendientes y que deb&iacute;a ayudarlos. Se me ocurri&oacute; pensar en la Santa Compa&ntilde;a y lo dije en alto, pero &eacute;l prefer&iacute;a llamarles Grupo de los Perdidos. Tienen alguna deuda, y est&aacute;n entre este mundo y el otro. Todas las noches con la luna menguante ten&iacute;a que realizar ese trabajo y de paso ir a buscar a nuevos miembros de su equipo, alguno de los cuales se resist&iacute;a. Me propuse que lo acompa&ntilde;ase, pero lo rechac&eacute;. Pens&eacute; que ser&iacute;an cosas de antes, sin importancia, pero cuando sub&iacute; a la habitaci&oacute;n desde la ventana vi como un reguero de luces se alejaba entre la oscuridad de las monta&ntilde;as. &lt;br /&gt;
ANT&Oacute;N LAMELA
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<title>Oscuridad (microrrelato de terror, emitido tiempo ha)</title>
<link>http://rosavientos.es/modules.php?name=News&amp;file=article&amp;sid=304</link>
<description>&lt;blockquote&gt;“Os recomiendo vivamente la escucha de este relato... Nos ha gustado mucho... Toda una declaraci&oacute;n de principios a cargo de un vampiro a punto de fallecer... Un vampiro decadente, de los peores”.&lt;br /&gt;
- Juan Antonio Cebri&aacute;n, descanse en paz - &lt;/blockquote&gt;</description>
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